Sobre el Casco

El Casco Antiguo (también llamado Casco Viejo o San Felipe) es un enclave declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO que está experimentando un rápido proceso de revitalización y aloja actualmente algunos de los mejores restaurantes y clubs de jazz latino de la ciudad. La Ciudad de Panamá fue trasladada a esta área en 1673 tras el saqueo de la antigua ciudad (Panamá Viejo) por el pirata Henry Morgan. Fue el centro de vida panameña durante casi 300 años hasta que, a partir de 1930, como ocurriera con muchos cascos antiguos de América Latina, las familias adineradas que en él residían se fueron mudando a los suburbios, con el deterioro consiguiente. Ahora, como muchos centros históricos del mundo entero, el Casco Antiguo recupera su status legítimo como corazón cultural y de entretenimiento de la ciudad que creció alrededor.

El singular legado español, francés y americano, que encierran las 100 hectáreas de esta pequeña península se cristaliza en una mezcla de arquitectura colonial, neoclásica y Art Nouveau. Ciertos estilos, en particular las casas estrechas de los siglos XVI-XVIII con sus patios internos, son característicos de la región. Mientras la gente a menudo se refiere a Casco Antiguo como “una ciudad colonial”, en el paisaje urbano predomina la arquitectura francesa y la incipiente arquitectura americana, hecho que resalta la UNESCO al justificar el status de Patrimonio de la Humanidad: “un carácter especial que otras ciudades coloniales de América Latina no tienen (a excepción de Nueva Orleans, donde la calidad de arquitectura es notablemente inferior)”. La UNESCO trazó una conexión entre este conjunto ecléctico de estilos arquitectónicos y el papel histórico de Panamá como un cruce mundial de caminos en el que cada estilo representa una hegemonía en el comercio interoceánico a través del Istmo. Este centro arquitectónico y la gente que lo habita son un claro reflejo de la fascinante amalgama cultural de Panamá y una parte fundamental de nuestra herencia común.