Bienvenidos

Todo empezó en el año 96 cuando cambié los fríos instrumentos quirúrgicos de odontología por la pasión del fuego de la cocina, la sazón y los sabores, elementos que tenían la capacidad de fusionarse con aromas, texturas y colores para fundirse en un solo arte, el arte culinario.

Comencé mi carrera gastronómica en Venezuela para luego, apenas terminada, alimentarla con los fogones europeos, en donde tuve el privilegio de nutrirme de grandes gurúes gastronómicos y pasteleros a nivel mundial. Sólo allí comprendí que mi pasión iba más allá del duro trabajo casi militar de la cocina, que no era un juego, dediqué largas horas a los sabores, condimentos, dulces, texturas y todo el trabajo de producción que tuviera que ver con la sonrisa del comensal a la hora de retirar su plato de la mesa.

Unos años después volví a mi tierra natal, Venezuela, en donde los sabores se mezclan entre lo criollo, latino y lo europeo, influenciado por la gran variedad de nacionalidades que allí habitan.   Allí conocí a la que hoy es mi esposa, madre de mi sol, mi hija, a veces pienso que fue una de las razones por las que volví pero esa es otra historia.

Sólo, de la mano de los conocimientos que había adquirido en años anteriores, ya me tocaba implementar técnicas aprendidas y poner mi propia sazón en la cocina, así que incursioné en negocios que tuvieran mi propia firma en los platos, probando más que todo si los comensales sonreían al finalizar o todo el tiempo empleado fue perdido pero  muy a mi fortuna encontraba la mueca divertida en las caras de cada uno de ellos.

Los negocios fueron mucho más sencillos de los que ya venía en Europa, servicio de catering a nivel empresarial y un pequeño café que ofrecía desayunos, almuerzos y postres…  orgulloso de la sonrisa de mis comensales en general luego de unos años decidí experimentar en otras tierras.

Panamá fue el destino elegido. Su gente, su espíritu luchador, sus puertas abiertas, su trópico, su variedad cultural, sus sencillos y deliciosos sabores caribeños perfectamente homogenizados por raíces Americanas, Europeas y Africanas, sus condimentos, su aroma a desarrollo, mis ganas de construir junto a ellos y por supuesto la aprobación de mi esposa (risas) dieron espacio a nuestro primer bebé, mi propio restaurante de cocina creativa.

Hoy con Las Clementinas, ubicado en una de las áreas más maravillosas de ciudad de Panamá, El Casco Antiguo, permite que fusione los maravillosos sabores caribeños con firma original panameña, siempre interesante, con un toque de creatividad, sencillez, simpatía, frescura y autenticidad con el nuevo hotel, restaurante y bar desde donde platicaré y pondré en práctica deliciosas recetas con ingredientes 100% panameños.

-Javier Lamarca, Chef

Publicado el: Septiembre 29, 2010 09:51am

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Comentarios

  • Tita

    Septiembre 29, 2010 09:51am

    Estoy segura que la excelencia va a ser la gran protagonista en Las Clementinas. Mucho sabor y cantidades industriales de buen gusto y amor por la tarea realizada será el resultado final. ABRAZOS

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